En una muestra de cohesión interna poco habitual ante crisis mediáticas, la plana mayor del Gobierno nacional, encabezada por el presidente Javier Milei, decidió “cerrar filas” para blindar al Jefe de Gabinete, Manuel Adorni. El funcionario quedó en el ojo de la tormenta tras las críticas de la oposición y sectores del periodismo por la inclusión de su esposa, Bettina Angeletti, en la comitiva oficial que viajó a Nueva York para participar de la Argentina Week utilizando el avión presidencial.

La primera en marcar la postura oficial fue Karina Milei. La Secretaria General de la Presidencia y figura central del armado libertario utilizó sus redes sociales para expresar un apoyo “total e incondicional”. Con una frase contundente, la funcionaria afirmó conocer la “integridad” de Adorni y desestimó las acusaciones calificándolas como “basura mediática”, estableciendo así el tono defensivo que adoptaría el resto del gabinete durante la jornada.

Poco después, el propio mandatario se sumó a la defensa técnica y política de su ministro coordinador. El titular del Ejecutivo apeló a conceptos económicos para desacreditar las críticas, mencionando que quienes cuestionan el uso del transporte oficial no comprenden el concepto de costo marginal. Según la visión del Presidente, los ataques no tienen sentido lógico y responden a un intento de “ensuciar” la gestión de quienes están rompiendo con el modelo político anterior.

Milei defendió a Adorni ante las críticas por el viaje de su esposa en el avión presidencial

El asesor estratégico Santiago Caputo también intervino, vinculando las críticas hacia Adorni con una reacción de la “casta”. Para Caputo, los ataques no son gratuitos, sino una consecuencia directa de ser el gobierno que está terminando con un modelo empobrecedor que benefició durante décadas a políticos y “empresaurios”. Su mensaje reforzó la narrativa oficial de que cualquier cuestionamiento externo es, en realidad, una operación de resistencia al cambio.

Explicaciones

Por su parte, el jefe de Gabinete ofreció sus propias explicaciones ante la prensa, negando cualquier irregularidad en el viaje de su esposa. Adorni sostuvo que las comitivas actuales son las más austeras de la historia y aclaró que su cónyuge viajó por invitación de la Presidencia para acompañarlo en una agenda oficial sumamente exigente, diferenciando su situación de gestiones anteriores rn las que, según él, viajaban periodistas con pagos del Estado.

Escándalo por los viajes de Adorni: en la mira judicial

Desde el ámbito legislativo, Martín Menem, presidente de la Cámara de Diputados se sumó a la defensa. Menem calificó los ataques como “burdos y orquestados” por la oposición, mientras que otros sectores del oficialismo advirtieron que no permitirán maniobras que intenten desestabilizar al Gobierno.

Para el ala dura del gabinete, el ataque a Adorni es visto como un intento de opacar los logros de la agenda internacional en Nueva York, donde el Gobierno asegura haber abierto la Argentina a un nivel de inversiones sin precedentes en los últimos 30 años.